El relevista José Gregorio
Castillo volvió a subirse a una lomita en las Grandes Ligas, después de un poco
más tres años desde su última aparición. Luego de superar varias lesiones, una
que incluso lo llevó a hacerse la cirugía Tommy John, Castillo regresó con los
Padres de San Diego este 24 de agosto.
El zurdo hizo su debut en Las
Mayores en el 2018, siendo hasta ahora su mejor campaña. Actuó en 37 juegos, dejó
marca de 3G-3P, consiguió 12 holds y una efectividad de 3.29 en 38.1 innings
lanzados con los religiosos.
Luego de ese gran año de debut en
el mejor beisbol del mundo, aparecieron los problemas físicos en el 2019, zafra
en la que pudo lanzar apenas 0.2 entradas por una lesión en el antebrazo y
luego un ligamento desgarrado de la mano hizo que se perdiera todo el 2020. Por
si fuera poco, en el 2021, llegó la cirugía Tommy John.
“Le dije a mi agente por teléfono
antes de que comenzara la temporada que solo quería hacer números y terminar la
temporada saludable, sin importar dónde”, dijo Castillo, en unas
declaraciones reseñadas en el portal de El Emergente. “Si estoy aquí o si estoy en
Triple A no importa, solo intento terminar sano y demostrar que puedo jugar una
larga temporada saludable”.
Castillo parece lograr lo que
pocos pitchers consiguen, volver tras un largo período de inactividad y ante
tantas lesiones. El pasado miércoles en la derrota de los Padres 7 por 0 ante
los Guardianes de Cleveland, el zurdo reapareció en el séptimo episodio,
completando ese inning con un hit, una carrera admitida, dio un boleto y abanicó
a un rival, registrando envíos desde 96 millas y completando 16 pitcheos, 11 de
ellos en strike.
“Fue emocionante después de tres
años”, aseguró Castillo, quien no lanzaba en las Grandes Ligas desde
aquel juego en el que apenas tiró 0.2 tercios de innings el 8 de agosto de 2019.
“Traté
de controlar las emociones”.
El relevista que en la LVBP suma
23 juegos lanzados con la nave en par de temporadas (2016-2017 y 2017-2018) con
una efectividad de 1.27, viene de lanzar en la filial Triple A de los
religiosos, categoría en la que tiene registro de 3G-1P y un porcentaje de
carreras limpias admitidas de 2.08 en 34 apariciones en este 2022. Antes, el
serpentinero de 26 años de edad actuó en cinco juegos en Clase A.

